Intenciones de doblar el número de Casinos en Aragón
Y es que el CHA considera que su única finalidad es “doblar el número de casinos existentes en la comunidad sin que tal ampliación esté sujeta a concurso público”. Chesus Yuste, diputado de CHA en las Cortes, así lo dijo en una rueda de prensa, afirmando también que la “única finalidad real” es poder autorizar a los dueños de los casinos de juegos permanentes “la apertura y funcionamiento de salas de juego adicionales situadas fuera del inmueble o complejo donde esté ubicado el casino”. En el caso de Aragón, supondría que los gestores del Casino de Zaragoza, “sin concurso público”, pudieran abrir otra sala en la misma capital aragonesa. En la exposición de motivos del proyecto de ley se afirma que en la nueva norma se abordan “modificaciones sobrevenidas como consecuencia de la ampliación de competencias de la Comunidad al juego, apuestas y casinos, incluidas las modalidades por medios informáticos y telemáticos”.
Ludopatía (II)
A pesar de la regularidad con la que se produce la conducta de juego, el gasto de dinero y la dedicación que consagra a esta actividad, el área familiar y de trabajo no se ven deteriorados. El jugador problema tiene un alto riesgo de convertirse en jugador patológico. Dostoievski refleja a continuación este tipo de jugadores en su obra “El jugador”. “He dicho que me voy y me voy. Hoy he despilfarrado quince mil rublos en vuestra condenada ruleta. Hace cinco años hice la promesa de reedificar en piedra, en las afueras de Moscú, una iglesia de madera, y en lugar de eso me he jugado el dinero aquí. Ahora, me voy a construir esa iglesia.” (Dostoievski, El jugador). Pasando a otro tipo, encontramos al Jugador Patológico, que se caracteriza por la pérdida de control sobre la conducta de juego interfiriendo esta última con el funcionamiento normal en la vida cotidiana. Las conductas de juego descontrolado responden a las características de frecuencia de juego y/o inversión en tiempo y en dinero extraordinariamente altas, apuesta de una cantidad de dinero superior a la planeada, pensamientos recurrentes y deseo compulsivo de jugar, sobre todo cuando han perdido, una necesidad subjetiva de jugar para recuperar el dinero perdido y un fracaso reiterado en el intento de resistir el impulso de jugar. Una vez más Dostoievski ya lo había descrito en su obra como sigue. “En ese solo día había perdido hasta noventa mil rublos, sin contar lo que había perdido la víspera. Todos sus billetes -todas las obligaciones de la deuda interior al cinco por ciento, todas las acciones que llevaba encima-, todo ello lo había cambiado sucesivamente. Yo me maravillaba de que hubiera podido aguantar esas siete u ocho horas, sentada en su silla y casi sin apartarse de la mesa… Pero bien saben los jugadores que puede uno estar sentado jugando a las cartas casi veinticuatro horas sin mirar a su derecha o a su izquierda.” (Dostoievski, El jugador).
Juego Responsable II
A desarrollar una industria del entretenimiento destinadas al sano esparcimiento, a facilitar a los potenciales clientes el aprendizaje en la detección de los riesgos de participar en los juegos de azar sin la debida responsabilidad, a comunicar debidamente a los clientes las verdaderas características del juego en la vida de las personas, y a comunicar a la población que no todas las personas están en riesgo de convertirse en adictos, ya que la ludopatía se presenta en porcentajes muy bajos teniendo en cuenta al conjunto de la sociedad, ya que ésta suele ir asociada a otros trastornos de la personalidad. La industria del juego, por tanto, se ha comprometido con el juego responsable, en otras palabras, está llevando una gestión responsable del juego, teniendo como objetivo la promoción del juego, pero minimizando el daño entre los consumidores. Todo esto pasaría por diseñar un entorno de juego no adictivo, proteger a los menores y a las personas en riesgo, identificando a los jugadores problemáticos para tratarlos adecuadamente y poder derivarlos a los recursos asistenciales adecuados. En referencia al entorno de juego no adictivo, los objetivos serían restringir el número de lugares de juego, fijar límites a las apuestas, establecer una demora en el cobro de los premios para evitar los calentones, controlar el consumo abusivo de alcohol y publicitar el juego responsable y los lugares destinados al tratamiento del juego patológico. Para proteger a los menores y a las personas vulnerables, pasaría por verificar la edad y establecer una posibilidad de autoexclusión, evitando una publicidad de forma engañosa o que esté orientada a los jóvenes. Para la identificación de los jugadores problemáticos, se requiere la formación especializada de los empleados de los lugares de juego o de las casas de apuestas. Asimismo, es fundamental que el personal de los lugares de juego adopte un papel proactivo en la identificación de los jugadores problemáticos en función de la frecuencia de las visitas, gastos de dinero, conductas antisociales, reacciones emocionales negativas, etc., y derivarlos a los recursos asistenciales, y no tener un papel meramente reactivo, que sería cuando reaccionan ante un incidente que ya ha surgido. Para ampliar este tema, podéis visitar una serie de artículos en nuestra web sobre ludopatía.
Ludopatía (I)
Esta patología aparece cuando el juego deja de ser un entretenimiento, cuando una persona ya no es dueña de sí misma y por lo tanto es incapaz de ejercer y disfrutar de un juego responsable. Es una patología muy seria, afecta al propio individuo de forma severa, pero también a familiares, amigos y a sus economías. Es por todo esto por lo que hemos decidido hacer una exposición extensa sobre este problema, ya que pensamos que el juego de azar está diseñado para disfrutar, como cualquier otra actividad, y ejercerla de forma responsable. En contra de lo que puedan pensar muchos, a los establecimientos destinados al juego no les interesa tener como clientes a los llamados ludópatas, ya que dan mala prensa al sitio, aparte del daño personal, y serían clientes no habituales, debido a que en poco tiempo gastarían su dinero y ya no volverían a jugar. En primer lugar vamos a desarrollar una tipología de los jugadores, para saber a qué tipo pertenece cada uno y cuándo podemos estar en “peligro”. Empezamos por el Jugador Social, que es el que se caracteriza por jugar en un marco de interacción social, por entretenimiento, satisfacción, ocio o placer, ya sea de manera regular u ocasional y por tener un control sobre dicha conducta, de manera que con independencia de la frecuencia con la que juegue y de las ganancias o pérdidas que se produzcan puede dejar de jugar cuando lo desee. Este fragmento a continuación ilustra perfectamente lo que queremos decir. “Aquella noche el bingo estaba lleno. Detesto los fines de semana, cuando las buenas y honestas familias de clase media deciden apostar unos duros, no muchos, con la esperanza de ganar un bingo. No son verdaderos jugadores; sólo son apostadores ocasionales, de fin de semana; lo mismo podrían ir al cine, a visitar a un pariente enfermo o a ver un espectáculo de variedades…El verdadero jugador y la verdadera jugadora no quieren compañía, necesitan toda su soledad y su concentración, enzarzados en la disputa frenética con el azar” (Peri Rossi, La última noche de Dostoievski). Para saber más sobre el tema, se puede consultar Adicción a los juegos de casino online.
Juan Carlos Mortensen al Full Tilt Pro Team
La sala FullTitPoker ha anunciado el fichaje de Juan Carlos Mortensen, el español mas internacional en el mundo del poker, a su equipo profesional de jugadores.
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